¿Y quien te dice a ti que igual no funciona?...puedes probarlo, en el peor de los casos te mueres, pero igual hasta resulta, seguro que tiene más indice de éxito que la quimioterapia...

Últimamente, la cercanía del año 2000 y el advenimiento del 2012, han hecho resurgir los grupos acuñados de “la nueva era”, los cuales a mi entender, deberían empezar a ser considerados un problema de salud pública.

Términos como Reiki, reconexión o energía universal van calando en la mente de los adeptos. Normalmente estos adeptos, son personas que parten de situaciones complicadas emocional y sentimentalmente, carentes de confianza en si mismos y que buscan soluciones milagrosas y relativamente rápidas a problemas propios muy enraizados.

Estas creencias por norma general, conllevan varios problemas, a saber, creación de dogmas, encumbramiento de Gurús, explotación económica, desplazamiento de tratamientos medicinales válidos y contrastados, desestructuración familiar, etc. Un ejemplo sería la reconexión de Eric Pearl, una teoría de sanación, basada en argumentaciones no demostrables basadas en estudios de tres “expertos” y ninguno de renombre (muchos científicos creen en Dios y eso no les da la razón), que aboga por el cambio de era en 2012, la manipulación genética por un grupo de ¿pleyadianos? y que recomienda acudir a los seminarios a un módico precio de…648 euros…todo un ejemplo de bondad universal y cósmica.

Uno de los argumentos de los defensores de la nueva era es que se trata de una experiencia personal, difícil o imposible de demostrar, con lo cual la eficacia del método queda en una nebulosa.

Yo siempre pongo dos ejemplos muy plausibles y prácticos; si mañana yo digo que veo elefantes rosas volando en el cielo, alguien perteneciente a estas creencias no debería ni por asomo poner en duda mi opinión, ya que sus argumentaciones y las mías son igual de válidas, ambas están basadas en “mis” percepciones personales y no en ningún método demostrable científicamente. El problema de todo esto, es que si no nos basamos en el método científico, dejamos todo a los pies de la interpretación personal de cada uno, con lo cual, ¿quien es el indicado para decir si una persona tiene o no razón?, lo cual da pie a peligrosos razonamientos (yo mañana puedo opinar que el sexo con menores los hace más plenos, y nadie podría quitarme la razón, ya que sería mi percepción personal, no basada en ensayos y estudios clínicos y psicológicos).

El otro ejemplo es el de que en base a lo anterior, yo puedo decir que puedo sanar el cáncer, los dolores menstruales o la depresión mediante prácticas sexuales o una suculenta suma de dinero en mi cuenta. Personas necesitadas pueden acudir a mi y yo, aprovecharme de sus necesidades existenciales para sacar provecho, pero, ¿quien puede contradecirme?, ¿bajo que argumentación válida y medianamente objetiva pueden quitarme la razón?, si las personas de las que yo abuso dicen que se sienten mejor, ¿eso me da la razón en mis métodos?…en el fondo es una prolongación del efecto placebo, quien quiera sentirse mejor, se sentirá mejor.

Otro argumento es el de su base científica o apoyada en descubrimientos científicos actuales, pero descartando el método científico para su demostración, con lo cual a estas nuevas creencias se les considera pseudociencias.

La pregunta que yo me hago en este caso es…¿como puedo sustentar mi teoría en la ciencia y luego no aceptar el método científico para demostrar su veracidad?. No puedo hablar de energías universales, cuando el término energía es un término usado en el método científico y es demostrable. Si una persona dice que siente electricidad pasando por su pierna, debería ser demostrable poniéndole unos electrodos en dicho miembro y comprobando la carga de electrones, pero si no se demuestra mediante diferentes pruebas, quizás es que solo se le ha dormido el pie, ¿no?.

Muchos practicantes llegan a negar estas argumentaciones con dos teorías aún más disparatadas, una es la de la conspiración de la ciencia, que solo sirve a las multinacionales o poderes ocultos. Resulta obvio que son personas que no conocen a científicos o doctores, o tienen una visión parcial y sesgada de ese mundo. La ciencia es demostrable, la medicina también, que luego haya malas praxis o estafas no importa, siempre el método científico puede demostrar una teoría o tratamiento como falso o mal desarrollado. En el caso del Reiki, por ejemplo, ¿como queda demostrado si es efectivo o no?…no deja de ser un resultado que varía dependiendo de la percepción de la persona y no de la objetividad de las pruebas, ya que el Reiki, no supera el método científico.

La otra es la de poner en entredicho todo nivel de creencia ya de base, la estadística, la medicina, el método científico, la objetividad de los investigadores, en resumen, la teoría conspiratoria total. En base a eso, podemos dar por válidos la argumentación de un practicante del tarot, de un nazi o de un pederasta, todos pueden argumentar que el rechazo a sus ideas son fruto de una conspiración para evitar la verdad, “su verdad”, (y no estoy comparandolos, ¡ojo!).

Aún estoy por ver, algún estudio demostrado y verificado por varios centro de estudio independientes, como universidades públicas u hospitales, que den como demostrado el éxito de las terapias alternativas independientemente de la medicina tradicional. ¿Cuantas personas se curan del cáncer con la imposición de manos?, ¿en mayor número que con el efecto placebo?, si es así, espero que alguien me enseñe esos estudios, me daré por satisfecho y apoyaré ese tipo de prácticas y creencias.

Lo malo en el fondo, de estas creencias, es que apoyadas por personas cabales pueden aportar algo, pero al no tener base demostrable, pueden ser manipuladas por gente sin escrúpulos, creando sectas, sustituyendo a la medicina realmente efectiva y sobretodo y ante todo, abriendo una puerta a las teorías sin fundamento y menospreciando el método científico. Mucha gente echa la culpa de la situación actual a la ciencia y eso no es así, la culpa del mal uso de la ciencia es del hombre, el método científico es la única forma conocida y verificada de demostrar la veracidad de algo, crear teorías opuestas y mal fundamentadas es peligroso.

PD: Hace 500 años se quemaba a la gente en la hoguera en base a verdades empíricas y testimonios personales, nadie en Salem usó el método científico para comprobar si los allí acusados eran brujos o no, todo se basó en percepciones, vivencias e impresiones personales sin fundamentación científica ni demostrable, lo mismo puede decirse de los casos de brujería de Zugarramurdi y miles de ejemplos similares. Cuando apoyamos ideas y creencias sin fundamento científico, estamos dando alas y argumentos a ideas que pueden resultar muy peligrosas.

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