Ya está, ya hemos dado un pasito. Ciertas personas se han movido y el resto hemos ido detrás en busca de la libertad que ansiábamos, pero ahora se plantea la pregunta del millón: ¿qué hacemos?

Una vez montadas las asambleas llegamos a un punto en que la participación ciudadana es vital, debe ser rápida y en una sola dirección. Las diversas opiniones deben ser tenidas en cuenta en igualdad, pero siempre con mayorías suficientes que puedan hacernos ir en el mismo camino sin discriminar a nadie.

Últimamente he leído opiniones de todo tipo en contra y a favor de cosas que no son importantes en este momento, la religión, el cuidado del medio ambiente, la guerra, la educación y mil más. Pero debemos darnos cuenta de que el origen de este movimiento no es una serie de intereses puntuales de una índole u otra, sino un solo punto de partida único e innegociable, UNA DEMOCRACIA REAL.

No podemos empezar a perdernos en debates estériles, buscando los intereses más cercanos a nosotros pero que pueden enfrentarnos a otros ciudadanos que desean su libertad tanto como nosotros. No es cuestión de ser de derechas o de izquierdas, centralista o nacionalista, anarquista o democristiano, ejecutivo o parado, católico o ateo. NO, ESA NO ES LA CUESTIÓN.

Nuestro objetivo es depurar nuestra democracia para así conseguir que la participación sea real y limpia, sin manipulaciones, con integridad, con ética y decencia. Si después de conseguir esto optamos por Monarquia o República -por poner un ejemplo- será dentro de un sistema democrático depurado y sano, a unos les gustará o no, pero será lo justo y elegido por la mayoría, no por las multinacionales y los políticos títeres.

No podemos permitir que los árboles no nos dejen ver el bosque, olvidémonos de nuestras ideologías, de nuestros sueños personales y busquemos las herramientas adecuadas para recuperar el derecho del pueblo a elegir. Recordad, DEMOCRACIA REAL Y LIMPIA. Después ya se verá.

Abogo por crear enlaces en internet para unificar la acción, crear las bases necesarias para un referéndum, o una votación en el parlamento, concienciar, pero dando herramientas para dejar claro que nuestro primer objetivo es la libertad de la democracia, ella es la prisionera y cuando esté libre, ya veremos a dónde nos dirige.

Unificar todas las asambleas nacionales e internacionales, crear grupos interdisciplinares para ver por dónde es posible meter mano a los que corrompen la democracia; moderación de los foros, permitiendo la libertad de opinión, pero solo en lo que respecta a cómo solucionar la situación democrática, sin siglas ni intervenciones de otro tipo.

SI QUEREMOS UNA DEMOCRACIA TENEMOS QUE SER DEMOCRÁTICOS, PERO SIN DEJAR QUE NADIE SE DESVÍE DE LOS OBJETIVOS.

Gracias y un saludo a todos.

Anuncios