El jueves pasado la compañía Telefónica, presidida por César Alierta, anunció un recorte del 20% de su plantilla, unos 5.600 trabajadores de un total de 28.000.

César Alierta and company, dando la patada en las sagradas partes de un asalariado, con la puntera y de refilón

Y mientras el grupo, en su próxima junta de accionistas, pretende aprobar aproximadamente un presupuesto de 450 millones de euros a repartir como incentivos entre unos 1.900 directivos.

Señor de Móstoles con 36 carreras, 8 idiomas y curso de corte y confección pidiendo puesto de trabajo en Telefónica. Lástima, está el cupo completo y bañándose en una playa del Caribe, con los incentivos tipo "patito de goma forrao de euros" haciéndoles de flotador

Para redondear la jugada y que los accionistas aprueben hasta las alineaciones de Mourinho, la empresa también prepara un reparto de dividendos de alrededor de 0,77 céntimos por cada acción in the saca, con un total de 6.900 millones a tutiplén y por la face.

No hay nada como ser accionista y capitalista y pormisbeneficioslista

Todo esto a pesar de que Telefónica aumentó sus beneficios el año pasado un 30,8% (en total 10.167 millones más en sus arcas). A todo esto hay que añadir que la empresa piensa realizar muchos de sus trabajos con sub-contratas intentando disminuir costes, así como recortar o congelar los salarios (¿más?).

Si algo hemos aprendido en este mundo que es que todo cuesta un ojo de la cara y para los directivos de las empresas dos. Eso sí, ojos ajenos, que no está la cosa como para ir desechando ojos cuando tienes la billetera repleta y te quedan por ver muchas chatis en Montecarlo o Mónaco

En resumen, más de lo mismo y el gobierno dice que no le parece bien, pero al final los que ponemos el culo somos los de siempre, pagando precios desorbitados por la telefonía móvil y por Internet, los más caros de Europa. ¿A quién pensáis votar en las próximas elecciones, a los dos de siempre? País…

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