Lo primero que me pregunta la gente es ¿qué podemos hacer nosotros para cambiar esto? Ojalá la respuesta fuera tan fácil como sugieren en la película Matrix, tomarnos una píldora para que el mundo que nos rodea sea diferente, pero no es el caso.

Morfeo en plan "El Padrino" con aire de chuloputas, con las pastis en la mano, una es la viagra y otra paracetamol. ¡Elige, panoli! Seguir siendo un borrego en tu país de las maravillas, o ser un ser humano en la vida real, aunque escueza un poquito

Lo primero sería plantearnos qué oportunidades nos ofrece la “democracia” en la que vivimos, qué opciones tenemos para expresarnos y con nuestros actos poder cambiar lo que no nos guste.

1º – EL VOTO: Aunque parezca absurdo, el voto no es solo un derecho. Es una obligación. Imaginemos que un día viene nuestro hijo, hermano pequeño o sobrino del colegio con la cara llena de golpes. Como cualquier persona de bien estamos en nuestro derecho de ir al colegio a pedir explicaciones. Eso sería tener derecho, el derecho a ir y quejarnos. Pero no es un niño cualquiera, es un ser que queremos, que forma parte de nuestra familia, por lo tanto no vamos ejerciendo solo un derecho, sino también una obligación moral. ¿Cómo vamos a permitir que nuestro ser querido sea maltratado? Con el voto pasa lo mismo. No tenemos la obligación legal de ir a votar, nadie puede echarnos nada en cara, pero si nos planteamos que el voto es el que decide en parte el destino de este país, de esta sociedad en la que vivimos nosotros y nuestros seres queridos ¿no pasa a convertirse casi en una obligación moral para las personas decentes? Debemos votar, tenemos que votar. Nos va el futuro en ello.

2º – LA LIBERTAD DE ELECCIÓN: Podemos elegir, podemos cambiar de opciones, tenemos la suerte de contar con ese privilegio. En los EEUU hay dos partidos que se reparten el pastel. En muchos otros países ocurre parecido. Es como si vamos a un restaurante y el dueño, que tiene una carnicería, nos da a elegir carne de cerdo o de cordero. No te da más opciones porque no le interesa. Nosotros sí tenemos más opciones, tenemos muchas, partidos que van de un lado a otro de las ideologías, podemos y debemos acabar con este bi-partidismo, porque al final son los mismos perros con distintos collares.

3º – MANIFESTARSE: Aunque parezca paradójico, en este mundo hemos llegado al punto de tener casi todo organizado y preparado para nuestra comodidad, por eso no es necesario que organicemos una manifestación para quejarnos de tal o cual cosa. No tenemos que crear una asociación o un partido político para poder participar en actos públicos en contra de Fulanito o Menganito. Ya existen. Ellos se encargan de todo. ¿Cuánto nos cuesta aprovechar una hora o dos de la semana para ir a la calle con más gente y decirles a los políticos “¡ojo! Si sigues por ese camino te quedarás sin asiento”? Movámonos, por Internet no es nada difícil, si los jóvenes pueden reunirse por miles para hacer botellón ¿por qué no hacerlo para conseguir que nuestras vidas sean mejores?

4º – PARTICIPACIÓN: Si alguien considera que tiene algo que decir, que expresar, que opinar, que lo haga. No siempre nuestras ideas son calcadas a las de los partidos políticos. Siempre puede que haya discrepancias. Por eso es importante la participación y la expresión propia. Ayudemos a crear un debate político, a buscar soluciones distintas y más justas para todos, igual que uno le comenta al dueño del bar de al lado de su casa “Pepe, a ver si te estiras y un día pones tapitas, que al final me iré al bar de Manolo que sí las pone”, nosotros debemos hacer lo mismo. Un político sin votantes no deja de ser un cero a la izquierda, un trasto inútil.

5º – INFORMACIÓN: Dicen que BUDA dijo una vez “no os creáis jamás nada de lo que os digan, experimentadlo por vosotros mismos”. Siempre hemos oído y leído frases del tipo la cadena de televisión más plural, el periódico más libre, el telediario más objetivo, la radio de la libertad, el diario independiente. Sinceramente, ¿no os suenan todas estas frases a anuncio de detergente? Seamos sensatos y lógicos. ¿De qué vive la prensa y las cadenas de tv? De los anunciantes, de sus accionistas y/o de las ayudas del gobierno. ¿Creéis que Telecinco va a criticar a Silvio Berlusconi (il macho), cuando éste tiene el 51% de sus acciones? Os digo lo que decía hace muchos años un anuncio: “busque, compare y si encuentra algo mejor, créaselo” .

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