A raíz de un video de Redes, el programa de Eduard Punset, he descubierto a Ken Robinson, un señor con un extraño parecido con el actor Michael Caine y que dice unas verdades como puños.

Dice Robinson que la educación está obsoleta, que se prima las notas académicas en ciertas áreas como las matemáticas, ciencias o literatura, pero se deja de lado otras tanto o más importantes, como pueden ser las artes o la creatividad. Si nos ponemos a pensar, las personas que han marcado las diferencias y han creado escuela no eran un compendio de grandes conocimientos llenos de títulos, másters o cursos. Eran ante todo y sobre todo creativos y entusiastas.

Muchos padres se quejan de las notas bajas y el poco entusiasmo de los niños para estudiar (los míos propios en su momento). Ahora a un niño que no presta atención se le diagnostica un  trastorno por déficit de atención sin plantearse nadie que ese niño quizás no atiende simplemente porque se aburre. Recuerdo mis años de estudio. Mi madre me encerraba en una habitación delante del escritorio con los libros de texto y me decía con la mejor intención que hiciera mis tareas. Yo, sin ningún interés en ellas, cogía el mapa mundial y  me imaginaba cómo Mongolia era conquistada por un ejército de persas selyúcidas, sus maniobras, su logística, cómo vadeaban los montes sus ejércitos, desiertos y llanuras de Asia (todo esto lo he dicho ahora mismo a boleo, apoyándome solo en mi memoria).

Puede parecer una cosa sin importancia esto que he dicho, pero gracias a mi curiosidad innata puedo hablar de muy variados temas, tener una cultura general amplia, una capacidad de comunicación aceptable, una cierta idea de lo acontecido en el pasado, lo cual me aporta una visión más clara de la actualidad y, ante todo y sobre todo, mi propio criterio. ¿Para qué sirve todo esto? Para desenvolverse en la vida. Pero he aquí el problema del que estamos hablando, esa inquietud mía no me ha servido para tener títulos y así poder trabajar en algo que me entusiasme. La educación no potencia las inquietudes individuales de las personas, es inflexible y muchas personas muy válidas terminan por dejar los estudios, lo cual es muy triste y perjudicial para la sociedad.

¿Es todo el sistema educativo defectuoso? Dice Ken Robinson que sí y yo lo apoyo totalmente. Enseñamos a los niños datos, los tratamos como esponjas receptoras de cifras y letras, ¿pero no tienen eso ahora mismo haciendo un click en su ordenador? Los niños necesitan información, pero también  necesitan saber cómo procesarla, cómo manejarla, usarla, saber qué les entusiasma y profundizar más en ello, necesitan sueños y dirigirse a ellos. ¿Es mas listo un niño con un alto C.I. (cociente intelectual)? No, Madonna y Shakira tienen 140, Sharon Stone 154, mientras que Albert Einstein o Charles Darwin contaban con 160. Resulta cuando menos absurdo, comparando las obras aportadas al mundo por uno y otros, que haya tan poca diferencia. El secreto no está en la inteligencia, la memoria o las capacidades, sino sobre todo en la educación recibida, el entusiasmo y la inventiva.

Si no estás dispuesto a equivocarte nunca llegarás a nada original – Ken Robinson

http://www.redesparalaciencia.com/4593/redes/2011/redes-87-el-sistema-educativo-es-anacronico

Anuncios